La fiebre de las apuestas: cuando el Mundial se convierte en un negocio descontrolado
El Mundial 2026 dejó una postal incómoda: el fútbol, ese ritual colectivo que debería unir a millones, terminó convertido en un gigantesco casino global. Mientras la pelota rodaba, plataformas como Kalshi y Polymarket celebraban volúmenes de negociación que no hablan de pasión deportiva, sino de una industria que encontró en el Mundial su mayor excusa para multiplicar ganancias. Que una competencia deportiva movilice 31.000 millones de dólares en un solo mes no es un logro; es una señal de alarma sobre cómo el negocio financiero se apropia del deporte.