El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció un impuesto a los “más ricos de los ricos” que poseen propiedades de lujo pero no viven en la ciudad.
El nuevo gravamen alcanza a propietarios adinerados con propiedades de lujo deshabitadas y busca recaudar USD 500 millones anuales para servicios esenciales como educación, limpieza y seguridad.